Los azulgranas han terminado pidiendo la hora después de ser muy superiores durante los primeros 70 minutos de partido y disfrutar de ocasiones clarísimas para poder haber sentenciado la eliminatoria (1-1). Todo abierto para la vuelta en Montjuïc


El Barcelona no pudo vencer en el Estadio Diego Armando Maradona tras realizar un gran partido contra el Nápoles en Champions y se tuvo que conformar con el empate (1-1). Pudo ganar el Barça, especialmente en una buena primera parte, pero no pasó del empate ante un Nápoles al que pudo dejar herido de muerte, pero que se supo recuperar a tiempo y arrancar un empate a uno que a los italianos les sabe a gloria y al los de Xavi, a muy poco.

Xavi salió con lo previsto al encuentro. Tiraba de veteranía con Iñigo y Araujo como centrales y con Kounde en derecha, Cancelo ‘afincado’ a pierna cambiada sin Balde. Lamine ocupando el extremo y ‘rompiendo’ otro récord de precocidad (esta vez como jugador más joven en participar en una eliminatoria de Champions con 16 años y 223 días).

El Barça salió a asfixiar. Muy buena puesta en escena de los de Xavi. Presión alta que lograba provocar la pérdida en salida de un cuadro de Calzona que no renunciaba, aun así, a salir por abajo.

Yamal fue el primero en avisar, y lo hizo hasta en dos ocasiones con dos disparos muy atrevidos que Meret sacó con solvencia. Poco después sería Lewandowski quien marraría una ocasión clarísima en el área pequeña, topándose con el milagroso pie del guardameta local cuando solo quedaba empujar el balón a gol. Por último, Gundogan cerró el recital de ocasiones azulgranas con otro disparo que hizo volar de nuevo al portero italiano.

A partir de ahí, el Nápoles se sacudió el miedo y las dudas, dejó de estar atenazado, y se soltó lo suficiente para rondar los dominios de Ter Stegen, aunque sin ocasiones claras y sin registrar un solo disparo a puerta. Tampoco las llegó a tener el Barça después de ese arreón inicial, aunque la sensación al descanso era clara: merecían ir ganando.

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En la reanudación el Barcelona avisó de nuevo, nuevamente Gündogan. Esta vez, el alemán se equivocó. Lamine le dejó un tiro franco pero le faltó determinación y su remate, muy suave, lo atajó sin problemas Meret.

El premio al Barça, merecido, no le llegó hasta la hora de partido. Lewandowski, en racha, por fin pudo inaugurar el marcador, anotando su segundo gol en lo que va de Champions. Pedri puso la pausa en la corona del área, se la filtró al polaco, que con un tiro raso y ajustado logró el 0-1.

El gol hacía justicia, pero se quedaba corto ante la superioridad azulgrana sobre el campo. Pedri tuvo la opción de hacer el 0-2 con un remate lejano que casi sorprende a Meret, pero el balón que se le escapó al meta napolitano acabó en saque de esquina.

Pero, lo que son las cosas, tanto perdonó el Barça que al final fue el Nápoles quien logró el empate en el primer fallo defensivo de los azulgranas. Pase de Anguissa a Osimhen, que le gana la partida a Iñigo Martínez y bate desde cerca a Ter Stegen. Fue lo último que hizo sobre el campo el nigeriano que fue sustituido nada más marcar por Simeone. Primer y único remate a puerta de los italianos… en el minuto 75.

Al Barça le entraban los ‘fantasmas’ que llevan sobrevolando toda la temporada y daba un paso atrás. Sin tampoco mucho, el Nápoles merodeaba el área de Ter Stegen una vez y otra. Simeone tenía una, Anguissa otra clara de cabeza, pero ninguna iba a portería.

Xavi metía a Oriol Romeu y a Joao Félix, que regresaba tras la lesión. Antes lo había hecho Raphinha. El último tiro del encuentro lo tuvo Gündogan, pero salió fuera por muy poco y el partido de Montjuïc será una final. La mejoría del Barça se quedó sin premio y deberá ganar en casa para clasificarse para los cuartos de final de la Champions.

Fotos: FC Barcelona y La Vanguardia

Twitter: @alexgomezse



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