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El Barça engrasa la máquina para Múnich


De Jong, Lewandowski, Ansu Fati y Dembélé desatascaron ante el Cádiz un partido que estaba resultando incómodo para los blaugranas. El Nuevo Mirandilla se quedó en silencio durante un largo rato por una emergencia médica de un aficionado


El Barcelona sigue viviendo un momento dulce y sumó tres puntos más fáciles con una goleada al Cádiz en el Nuevo Mirandilla, en una noche en la que se vivió un sobresalto médico grave en las gradas cuando el partido marchaba 0-2 para los culés -un aficionado tuvo que ser atendido al sufrir un problema cardiovascular-.

El partido fue detenido durante más de media hora para que la persona pudiera ser reanimada y posteriormente trasladada por los servicios de emergencia a un centro hospitalario. Los jugadores se quedaron inicialmente sobre el terreno de juego, pero el colegiado Del Cerro decidió detener y enviar a los jugadores a los vestuarios. Finalmente, se reanudó a las 21.05 y fue cuando llegaron los otros dos tantos del Barça.

Xavi Hernández hizo rotaciones, tal y como se esperaba como concepto, pero reservó de inicio a jugadores que pocos imaginaban como suplentes en el Nuevo Mirandilla, como Koundé, Eric y Lewandowski, dejando claro que el Bayern-Barça del próximo martes tiene una especial importancia para él. Más previsible era que Pedri y Dembélé se tomaran un descanso. Entre unas cosas y otras, un once raro y tres debutantes esta temporada como titulares: Bellerín, en su estreno como azulgrana, Piqué y Memphis.

Y eso que el Cádiz, con un cero en el casillero de puntos y goles tras cuatro jornadas, infundía el respeto de su apasionada afición, que llenó el estadio pese a todo, y a la extraordinaria racha contra el Barça desde su regreso a Primera en 2020: cuatro partidos seguidos sin perder ante el equipo azulgrana, con dos victorias y dos empates.

Consiguieron los de Sergio, con la inestimable ayuda de un Barça espeso, llevar el partido a un escenario favorable: el de un encuentro sin ritmo ni continuidad alguna.

El Barça no encontraba su sitio y tras un disparo al palo de Raphinha y algún que otro chut demasiado tímido de Ferran Torres, la primera parte pasó sin demasiados agobios para un Cádiz que jugó con fuego en un derribo en el área a Balde, de lo mejor del equipo catalán en el primer acto, que Del Cerro no consideró penalti.

El Cádiz logró llegar al descanso con media gesta hecha, pero Xavi tenía dinamita en el banquillo. Estaba por ver cuánto iba a tardar en utilizarla. El Barça necesitaba que pasaran cosas y el Cádiz que pasaran más bien pocas.

La segunda parte comenzó como la primera, con el Cádiz achuchando los dos primeros minutos, pero sin crear verdadero peligro. Ni hubo cambios, pero ya calentaban en banda Pedri, Dembélé y Lewandowski. Aviso para navegantes. Y tanto que lo fue ya que con los tres listos para salir llegó el 0-1 de De Jong, que aprovechó un despeje de Ledesma a centro de Gavi. La resistencia amarilla duró 55 minutos. Se hicieron los tres cambios y el partido recuperó su lógica. Nueve minutos tardó el polaco en marcar el 0-2 al aprovechar un balón muerto en el área. Partido finiquitado.

Con el partido prácticamente en el bolsillo Marcos Alonso entró por Balde para disputar sus primeros minutos de azulgrana. Pero el final del encuentro quedó interrumpido por un triste episodio que mantuvo a todo el Nuevo Mirandilla en silencio durante un largo rato. Los servicios médicos tuvieron que asistir a un espectador que sufrió convulsiones y quedó inconsciente en la grada.

Mientras Araujo rezaba sobre el verde y los jugadores de ambos equipos hablaban entre ellos en silencio para tratar de explicarse lo que estaba pasando, Ledesma corrió a buscar un desfibrilador para que los médicos pudieran realizar al aficionado un masaje cardíaco. Los altavoces del estadio anunciaron que los jugadores se retiraron a los vestuarios y que el partido había quedado pausado y, tras una larga espera, el espectador fue evacuado, en estado grave pero con constantes vitales.

Salieron de nuevo a calentar ambos equipos y el duelo se retomó a las 21:05 horas, casi una hora después. Tanto los futbolistas como los aficionados se notaban extraños y transmitían una sensación de incertidumbre. Aunque volvieron los aplausos.

Se reanudaron los 10 minutos que quedaban y Ansu y Dembélé anotaron dos goles para completar el 0-4, el de Fati regalado por Lewandowski.

Fotos: FC Barcelona

Twitter: @alexgomezse



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